¿Soy candidato
a la cirugía?
La cirugía no siempre es la primera opción, pero cuando el tratamiento conservador no es suficiente, puede ser la solución definitiva. Te explico cuándo está indicada, qué puedes esperar y cómo es el proceso de decisión.
La cirugía es siempre la última opción, no la primera
Antes de recomendar una intervención quirúrgica, agotamos el tratamiento conservador: fisioterapia, modificación de la actividad, ortesis, infiltraciones. La cirugía se plantea cuando estas opciones han fallado o cuando la patología ha alcanzado un grado en el que el daño estructural ya no puede resolverse de otro modo.
La decisión de operar es siempre consensuada con el paciente, con información clara sobre los beneficios esperados, los riesgos y el proceso de recuperación.
Señales de que puede ser el momento
- → El dolor persiste más de 3–6 meses a pesar del tratamiento conservador
- → La lesión limita significativamente tu actividad diaria o deportiva
- → La deformidad es progresiva y el calzado se ha vuelto un problema
- → El tobillo «se va» de forma repetida y afecta a tu seguridad
- → Las pruebas de imagen muestran daño estructural que no mejorará solo
¿Cuándo se recomienda operar?
Los criterios quirúrgicos varían según la patología. Estas son las indicaciones más habituales en pie y tobillo.
Juanetes · Hallux valgus
Se opera cuando el dolor es constante, el calzado normal resulta imposible, la deformidad es progresiva o hay afectación de los dedos adyacentes. Las técnicas mínimamente invasivas permiten una recuperación más rápida.
Ver juanetes →Inestabilidad crónica de tobillo
Cuando el tobillo sigue «yéndose» tras 6 meses de rehabilitación intensiva, la reparación ligamentosa artroscópica (técnica de Brostrom) ofrece resultados excelentes con recuperación rápida.
Ver inestabilidad crónica →Rotura del tendón de Aquiles
En roturas completas en pacientes activos, la reparación quirúrgica reduce el riesgo de re-rotura y acorta el tiempo de vuelta al deporte. En tendinopatías crónicas, se opera cuando los tratamientos biológicos no han funcionado.
Ver tendón de Aquiles →Artrosis de tobillo
En fases avanzadas con dolor incapacitante y pérdida de función, la artrodesis o la prótesis de tobillo son las opciones definitivas. En fases iniciales, la artroscopia puede aliviar el dolor y retrasar la cirugía mayor.
Ver artrosis de tobillo →Fasciopatía plantar
Solo un 5–10% de los casos requieren cirugía. Se opera cuando el dolor lleva más de 12 meses a pesar de fisioterapia, infiltraciones y PRP. La fasciotomía mínimamente invasiva da buenos resultados.
Ver fasciitis plantar →Metatarsalgia y deformidades en dedos
Los dedos en martillo, en garra o la metatarsalgia que no responde a ortesis y calzado apropiado pueden corregirse quirúrgicamente con técnicas percutáneas de alta precisión y baja morbilidad.
Ver metatarsalgia →¿Qué pasa en la primera consulta?
Historia clínica y exploración
Analizamos el origen del problema, los tratamientos que has recibido hasta ahora y su resultado. Exploración física detallada del pie y el tobillo.
Diagnóstico por imagen
Radiografías, ecografía y/o resonancia magnética según el caso. El diagnóstico por imagen confirma o amplía el diagnóstico clínico y es determinante para la planificación quirúrgica.
Plan de tratamiento
Te explico todas las opciones: desde las más conservadoras hasta la cirugía. Si la cirugía está indicada, te informo del procedimiento, los resultados esperados y el proceso de recuperación.
¿Qué tipo de cirugía se utiliza?
Las técnicas quirúrgicas han evolucionado enormemente. En la mayoría de casos se utilizan procedimientos mínimamente invasivos.
Cirugía mínimamente invasiva (MIS)
Incisiones mínimas, menor agresión sobre los tejidos, dolor postoperatorio reducido y recuperación más rápida. Indicada en juanetes, deformidades de dedos y otras patologías del antepié.
Más información →Artroscopia de tobillo
Técnica endoscópica que permite tratar lesiones articulares del tobillo (impingements, lesiones condrales, inestabilidad) con 2–3 pequeñas incisiones y recuperación rápida.
Más información →Cirugía de pie
Procedimientos especializados para corregir deformidades y patologías del pie: juanetes, hallux rigidus, neuromas, metatarsalgia. Cada caso requiere una planificación individualizada.
Más información →Cirugía de tobillo
Desde la reparación ligamentosa hasta la artrodesis o la prótesis de tobillo. La elección del procedimiento depende de la patología, el grado de afectación y las expectativas funcionales del paciente.
Más información →Preguntas antes de decidir operarse
Depende de la patología y su grado de evolución. En la consulta analizamos si esperar implica riesgo de empeorar la lesión o si la cirugía puede posponerse sin consecuencias.
Varía según la cirugía: desde 2–3 semanas en procedimientos del antepié con técnicas MIS, hasta 3–6 meses en cirugías de tobillo más complejas. Te informamos con precisión antes de decidir.
En la mayoría de casos, sí. El objetivo es restablecer la función completa. Los tiempos de retorno al deporte son parte de la planificación preoperatoria.
Toda cirugía conlleva riesgos generales (infección, trombosis, anestesia) y específicos de cada procedimiento. En la consulta los analizamos en detalle para que puedas tomar una decisión informada.
Puedes pedir cita directamente. Es una consulta privada. No necesitas volante ni derivación de ningún otro médico.