Patologías del tobillo · Murcia

Lesión osteocondral
de astrágalo

Una de las causas más frecuentes de dolor crónico de tobillo tras un esguince mal curado o repetidos microtraumatismos. A menudo infradiagnosticada durante meses o años, tiene un tratamiento eficaz cuando se detecta a tiempo.

¿Qué es?

¿Qué es una lesión osteocondral?

Una lesión osteocondral es un daño combinado que afecta al cartílago articular y al hueso subcondral (el hueso que hay justo debajo del cartílago). En el tobillo, estas lesiones se producen casi siempre en la cúpula del astrágalo, el hueso que articula con la tibia y el peroné.

El cartílago articular no tiene capacidad de regeneración por sí mismo — no tiene vasos sanguíneos ni inervación, por lo que una vez dañado no se repara espontáneamente. Esto hace que el diagnóstico y el tratamiento precoz sean fundamentales.

Las localizaciones más frecuentes son la zona posteromedial (la más habitual, relacionada con traumatismo en inversión) y la anterolateral (asociada a dorsiflexión forzada).

Síntomas de alerta

  • Dolor profundo en el tobillo, mal localizado
  • Sensación de chasquido o bloqueo intermitente
  • Hinchazón persistente tras actividad física
  • Inestabilidad o sensación de «fallo» del tobillo
  • Rigidez matutina o tras reposo prolongado
  • Dolor que persiste meses después de un esguince

Si tienes dolor de tobillo que persiste más de 6–8 semanas tras un esguince, consulta — puede haber una lesión osteocondral asociada.

Causas

Causas y mecanismo de lesión

  • Traumatismo agudo
    Un esguince de tobillo con impacto en la cúpula del astrágalo puede fracturar o desprender un fragmento de cartílago. Es la causa más frecuente en adultos jóvenes.
  • Microtraumatismos repetidos
    En deportistas, la acumulación de impactos repetidos puede degenerar el cartílago sin un episodio traumático único identificable.
  • Osteonecrosis o isquemia
    En algunos casos, la pérdida de riego sanguíneo del hueso subcondral provoca su colapso y el consiguiente daño del cartílago. Más frecuente en adultos mayores.
Clasificación

Clasificación de las lesiones osteocondrales

Clasificación de Berndt y Harty (radiológica)

Describe 4 estadios según el aspecto radiográfico: desde la compresión subcondral (I) hasta el fragmento libre dentro de la articulación (IV).

Clasificación de Hawkins del astrágalo

Clasifica las fracturas del astrágalo según el riesgo de necrosis avascular:

  • Tipo I: fractura sin desplazamiento — riesgo bajo de necrosis.
  • Tipo II: subluxación subastragalina — riesgo moderado.
  • Tipo III: luxación completa del astrágalo — riesgo alto.
  • Tipo IV: luxación con afectación tibiotalar — riesgo muy alto.

Esta clasificación es fundamental en urgencias y en el seguimiento de fracturas de astrágalo. El tipo de Hawkins determina el riesgo de necrosis avascular y la necesidad de vigilancia estrecha.

Clasificación artroscópica (Outerbridge modificada)

Evalúa el estado real del cartílago durante la artroscopia: desde reblandecimiento (I) hasta pérdida completa del cartílago con hueso expuesto (IV).

Diagnóstico

Síntomas y diagnóstico

El dolor en una lesión osteocondral es típicamente profundo y difuso, mal localizado, y empeora con la actividad. Los chasquidos o sensaciones de bloqueo son frecuentes y sugieren un fragmento osteocondral inestable.

En consulta exploro la estabilidad del tobillo, el rango de movimiento y los puntos de dolor a la palpación. La exploración clínica orienta, pero el diagnóstico definitivo necesita imagen:

  • Resonancia magnética: es la prueba de referencia. Permite ver el edema óseo subcondral, el estado del cartílago y si el fragmento está estable o libre. En la RM también se aprecia si hay lesión ligamentosa asociada — lo que los pacientes a veces preguntan como «cómo se ve un esguince en la resonancia».
  • TAC: útil para la planificación quirúrgica — define mejor el tamaño y la geometría de la lesión.
  • Radiografía: puede ser normal en estadios iniciales.
Tratamiento

Tratamiento

Tratamiento conservador

Indicado en lesiones pequeñas (menos de 1 cm²), pacientes jóvenes con lesiones en estadio I–II o pacientes con poca demanda funcional. Incluye descarga parcial, fisioterapia y, en algunos casos, PRP (plasma rico en plaquetas) intraarticular.

Cirugía artroscópica de la lesión osteocondral

Cuando la lesión es sintomática, progresiva o grande, la cirugía artroscópica es el tratamiento de elección. Las técnicas disponibles son:

  • Desbridamiento y microfracturas: se estabiliza el cartílago y se perfora el hueso subcondral para estimular la formación de fibrocartílago. Técnica más utilizada en lesiones de hasta 1,5 cm².
  • Mosaicoplastia: trasplante de cilindros de cartílago sano desde una zona no de carga. Indicada en lesiones de mayor tamaño o cuando el microfractura ha fallado.
  • Implante de condrocitos autólogos (ACI/MACI): para lesiones grandes en pacientes jóvenes y activos. Requiere dos tiempos quirúrgicos.

En cada caso elijo la técnica en función del tamaño de la lesión, la edad y la demanda funcional del paciente.

Postoperatorio

Recuperación

Los tiempos varían significativamente según la técnica empleada:

  • Microfracturas: descarga con muletas 6–8 semanas, vuelta al deporte en 4–6 meses.
  • Mosaicoplastia: descarga más prolongada, fisioterapia intensiva, vuelta al deporte en 6–9 meses.
  • Seguimiento: control con RM a los 6–12 meses para verificar la integración del cartílago.

La rehabilitación es una parte crítica del resultado. Un programa de fisioterapia bien supervisado hace la diferencia entre una recuperación completa y una limitación residual.

¿Tobillo que nunca terminó de curar tras un esguince?

Puede haber una lesión osteocondral subyacente. Cuanto antes se diagnostica, más opciones de tratamiento hay disponibles. Primera consulta en Instituto Innova · Murcia.

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Preguntas frecuentes

Lo que los pacientes me preguntan

01¿Una lesión osteocondral se puede curar sin operar?

En lesiones pequeñas (menos de 1 cm²) y en estadios iniciales, el tratamiento conservador con descarga, fisioterapia y en algunos casos PRP puede ser suficiente. Las lesiones de mayor tamaño o las que no responden al conservador en 3–6 meses suelen necesitar cirugía artroscópica para recuperar la función del tobillo.

02¿Cuánto tiempo lleva recuperarse de una artroscopia osteocondral?

Depende de la técnica. Con microfracturas, la mayoría de pacientes vuelven al deporte entre los 4 y 6 meses. Con mosaicoplastia los tiempos son algo más largos, entre 6 y 9 meses. En ambos casos es fundamental seguir el protocolo de rehabilitación al pie de la letra para obtener el mejor resultado.

03¿La clasificación de Hawkins determina si debo operarme?

La clasificación de Hawkins es específica de las fracturas del astrágalo y no se aplica directamente a las lesiones osteocondrales. Lo que determina la indicación quirúrgica en una lesión osteocondral es el tamaño de la lesión, los síntomas, la respuesta al tratamiento conservador y la demanda funcional del paciente. Si te han mencionado la clasificación de Hawkins es posible que estemos hablando de una fractura del astrágalo, que es una entidad diferente.

04¿Qué diferencia hay entre una lesión osteocondral y una fractura del astrágalo?

Son entidades distintas aunque comparten algunas keywords en las búsquedas. La fractura del astrágalo es una rotura del hueso que suele ocurrir tras un traumatismo de alta energía y puede comprometer el riego sanguíneo del hueso (necrosis avascular, clasificada por Hawkins). La lesión osteocondral afecta principalmente al cartílago y al hueso subcondral superficial, suele ser de menor tamaño y se produce por traumatismos de menor energía o microtraumatismos repetidos.