Cirugía de pie · Murcia

Metatarsalgia y
deformidades en dedos

El dolor en la planta del antepié y las deformidades de los dedos —dedo en garra, en martillo, en maza— suelen aparecer juntos y se retroalimentan. Tienen solución quirúrgica definitiva con técnicas mínimamente invasivas, a menudo en el mismo acto operatorio.

Metatarsalgia

Dolor en la planta del antepié bajo las cabezas metatarsales

La metatarsalgia es el dolor localizado en la planta del antepié, en la zona de las cabezas de los metatarsianos (la «bola del pie»). No es un diagnóstico en sí mismo sino un síntoma con múltiples causas posibles: sobrecarga mecánica, deformidades de los dedos, neuroma de Morton, inestabilidad de la articulación metatarsofalángica o artrosis.

Es más frecuente en mujeres, personas que pasan muchas horas de pie, deportistas y personas con pie cavo o dedos en garra.

  • Dolor quemante o de presión bajo los dedos centrales
  • Sensación de caminar sobre piedras
  • Callosidades en la planta del antepié
  • Empeoramiento con el calzado de tacón o punta estrecha
  • Alivio al descalzarse
Deformidades de los dedos

¿Qué son las deformidades de los dedos menores?

Las deformidades de los dedos menores afectan a los dedos 2.º al 5.º y se caracterizan por una posición anómala de las articulaciones interfalángicas. Son progresivas: comienzan flexibles y, si no se tratan, se vuelven rígidas con el tiempo.

Las causas más frecuentes son el calzado con puntera estrecha o tacón alto, el pie cavo, la metatarsalgia de fondo y la predisposición genética. También es muy frecuente que aparezcan como consecuencia de un juanete que desplaza el segundo dedo.

  • Callo dorsal o en la punta del dedo por rozadura con el calzado
  • Dolor al calzar, especialmente con zapato cerrado
  • Dificultad para encontrar calzado cómodo
  • Dolor en la planta del pie bajo las cabezas metatarsales
  • En estadios avanzados: úlceras por presión (en diabéticos)
Tipos de deformidad

Dedo en garra, en martillo y en maza: ¿cuál es cuál?

01

Dedo en garra

Flexión de la articulación interfalángica proximal (IFP) y distal (IFD), con hiperextensión de la metatarsofalángica (MTF). La deformidad más compleja. Puede ser flexible (se corrige con la mano) o rígida (fija) — distinción clave para el tratamiento.

Callo típico: dorso de la IFP y bajo la cabeza metatarsal.

02

Dedo en martillo

Flexión aislada de la IFP con IFD en posición neutral. El más frecuente; afecta habitualmente al 2.º dedo. Muy asociado a juanete — el primer dedo desviado empuja al segundo. Suele ser flexible inicialmente y puede corregirse junto con el juanete en el mismo acto quirúrgico.

Callo típico: dorso de la IFP.

03

Dedo en maza

Flexión aislada de la IFD con IFP y MTF normales. El menos frecuente. Genera un callo doloroso en la punta del dedo que roza con el suelo. Tratamiento quirúrgico cuando es rígido y sintomático.

Callo típico: punta del dedo.

Diagnóstico

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. En consulta evalúo la flexibilidad de cada dedo —un dedo flexible se puede corregir pasivamente, un dedo rígido no— y valoro el patrón de metatarsalgia en carga. Esta distinción cambia completamente el abordaje quirúrgico.

Solicito siempre una radiografía en carga para ver la posición de las cabezas metatarsales, el grado de deformidad articular y si hay metatarsiano largo o descendido que explique el dolor.

Cuando hay síntomas neurológicos (entumecimiento u hormigueo entre los dedos) descarto activamente un neuroma del pie asociado.

Tratamiento conservador

Primer paso: aliviar sin operar

Es el punto de partida, especialmente en deformidades flexibles o leves y en metatarsalgias mecánicas sin causa estructural corregible:

  • Plantillas con almohadilla metatarsal para redistribuir presiones
  • Calzado con puntera ancha y suela rígida
  • Separadores de silicona y almohadillas de protección dorsal
  • Fisioterapia: ejercicios de movilidad e intrínsecos del pie

El tratamiento conservador alivia los síntomas y frena la progresión, pero no corrige la deformidad estructural. Cuando el dedo se vuelve rígido o el dolor es importante, la cirugía es la solución definitiva.

Cirugía

Opciones quirúrgicas

La cirugía es el único tratamiento definitivo para las deformidades rígidas, la metatarsalgia estructural o los casos que no responden al conservador. Se realiza de forma ambulatoria con anestesia regional.

01

Osteotomía metatarsal

Cuando la metatarsalgia está causada por un metatarsiano demasiado largo o descendido, la osteotomía percutánea (corte y reposicionamiento) redistribuye las presiones y elimina el dolor. Técnica mínimamente invasiva con incisiones de 3–5 mm.

02

Artrodesis IFP

Fusión de la articulación interfalángica proximal en posición recta. Técnica de referencia en dedos en garra rígidos. Resultado estable y duradero. Se realiza con tornillo o aguja de Kirschner según el caso.

03

Corrección percutánea (MIS)

En deformidades flexibles o cuando la anatomía lo permite, utilizo técnicas mínimamente invasivas con incisiones de 2–3 mm. Cicatrices mínimas y recuperación más rápida.

Cirugía combinada con juanete

Es muy frecuente que los pacientes con juanete tengan también un dedo en martillo del 2.º dedo. En estos casos ambas deformidades se corrigen en el mismo acto quirúrgico, con una sola anestesia y un solo postoperatorio.

Ver cirugía de juanete
Postoperatorio

Recuperación

  • 1
    Carga desde el primer día con zapato postquirúrgico de talón. No es necesario guardar reposo en cama.
  • 2
    Calzado normal a las 4–6 semanas según la técnica y la inflamación residual. Para trabajo sedentario, baja de 1–2 semanas; para trabajo de pie, 3–4 semanas.
  • 3
    Deporte a las 6–10 semanas. La actividad de bajo impacto se retoma pronto; el deporte de impacto entre los 2 y 3 meses.

¿Dolor en la planta del pie o dedos que rozan con el calzado?

Muchos pacientes conviven con este dolor durante años sin saber que tiene solución. Pide cita y lo valoramos juntos en Instituto Innova · Murcia.

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Preguntas frecuentes

Lo que los pacientes me preguntan

01¿Se pueden operar varios dedos a la vez?

Sí. Es habitual corregir varios dedos en el mismo acto quirúrgico, especialmente cuando la metatarsalgia afecta a varios espacios o cuando hay deformidades en más de un dedo. Lo planificamos según tu caso para minimizar el tiempo de recuperación.

02¿El dedo en garra se puede corregir sin operar?

Un dedo en garra flexible puede mejorar con fisioterapia, separadores y corrección del calzado, pero no se corrige de forma permanente sin cirugía. Con el tiempo la mayoría progresan a deformidades rígidas que solo tienen solución quirúrgica. Intervenir cuando todavía es flexible facilita la técnica y mejora el resultado.

03¿La cirugía de dedos deja cicatrices?

Con las técnicas percutáneas las incisiones son de apenas 2–3 mm. Quedan marcas muy pequeñas prácticamente imperceptibles a los pocos meses. En cirugía abierta (artrodesis con tornillo) la cicatriz es algo mayor pero queda en el dorso del dedo, una zona poco expuesta.

04¿Cuánto tarda en recuperarse el dedo operado?

La inflamación puede persistir varias semanas — los dedos del pie son lentos en desinflamarse. El calzado normal se recupera entre las 4 y 6 semanas. La recuperación completa, con la forma definitiva del dedo estabilizada, suele ser entre los 3 y 6 meses.

05¿Vuelven a salir los dedos en garra?

La recidiva existe, especialmente si hay causas subyacentes no corregidas (pie cavo, desequilibrio muscular neurológico). En la mayoría de casos correctamente indicados los resultados son duraderos.