Neuromas del pie:
todos los tipos y cómo tratarlos
El neuroma de Morton es el más conocido, pero no el único. Existen otros tipos —Joplin, Hauser, Iselin— con síntomas y localizaciones distintas que con frecuencia se confunden o se diagnostican tarde. El Dr. Carrillo trata todos los tipos de neuroma del pie en Murcia.
¿Qué es un neuroma del pie?
Un neuroma del pie es un engrosamiento fibrótico benigno del tejido que rodea un nervio plantar digital. No es un tumor: es una reacción del nervio a la compresión o el roce repetido. El nervio queda atrapado y comprimido con cada paso, lo que produce los síntomas característicos.
Existen varios tipos según qué nervio y en qué localización se afecta. El más conocido es el neuroma de Morton, pero hay otros —Joplin, Hauser, Iselin— que generan síntomas similares en zonas diferentes del pie y que con frecuencia se diagnostican tarde o se confunden entre sí.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico —signo de Mulder, test de compresión transversal— y se confirma con ecografía o resonancia magnética.
Síntomas comunes a todos los neuromas
- Quemazón, entumecimiento o sensación de «piedra en el zapato»
- Descarga eléctrica hacia los dedos
- Dolor quemante o punzante en la planta del antepié
- Adormecimiento u hormigueo en los dedos afectados
- Alivio al descalzarse y masajear el pie
- Empeoramiento con calzado estrecho o tacón
No todos los neuromas del pie son iguales
Cada tipo afecta a un nervio y una localización distintos. Identificarlos correctamente cambia el diagnóstico y el tratamiento.
¿Cómo se diagnostica un neuroma del pie?
La exploración clínica es el primer paso. El signo de Mulder (compresión lateral del antepié con simultánea presión dorsal que reproduce el chasquido doloroso) es casi patognomónico del neuroma de Morton. Para otros tipos, la localización precisa del dolor es la clave.
- Ecografía musculoesquelética: primera línea. Permite ver el neuroma en tiempo real, medir su tamaño y confirmar la localización antes de cualquier tratamiento.
- Resonancia magnética: indicada en neuromas atípicos, dudosos o recidivados. Descarta otras patologías del antepié.
Un diagnóstico preciso es fundamental. Infiltrar el espacio equivocado no resuelve el problema y retrasa el tratamiento correcto.
Diagnóstico diferencial del neuroma
Otras causas de dolor en el antepié que deben descartarse:
- Metatarsalgia mecánica o por sobrecarga
- Bursitis intermetatarsal
- Rotura de la placa plantar (dedo de Freiberg)
- Sinovitis de la articulación MTF
- Fractura de estrés metatarsal
Del cambio de calzado a la neurectomía
Medidas conservadoras
Calzado con puntera ancha, plantillas con almohadilla retrocapital para separar las cabezas metatarsales y reducir la compresión del nervio. Primera línea de tratamiento para todos los tipos de neuroma.
Infiltración perineural
Inyección de corticoide o alcohol absoluto guiada por ecografía directamente alrededor del nervio. Muy efectiva en neuromas de tamaño moderado. Se puede repetir hasta 3 veces con un intervalo mínimo de 6 semanas.
Neurectomía (cirugía)
Extirpación del segmento engrosado del nervio. Indicada cuando el tratamiento conservador fracasa. Cirugía ambulatoria con anestesia regional. Alta el mismo día. El acceso puede ser dorsal o plantar según el tipo de neuroma y el tamaño.
Recuperación tras la cirugía de neuroma
Para trabajos sedentarios, en 3–5 días. Para trabajos de pie, entre 2 y 3 semanas. La actividad deportiva se retoma de forma progresiva a partir de las 4–6 semanas. La zona interdigital queda con menor sensibilidad (hipoestesia), lo que la mayoría de pacientes apenas nota en el día a día.
Lo que los pacientes me preguntan
01¿Es peligroso el neuroma de Morton?
No. Es un engrosamiento benigno que no degenera en tumor maligno. El problema es el dolor y la limitación funcional que provoca. Tratado a tiempo, el pronóstico es muy bueno.
02¿Cuántas infiltraciones se pueden poner?
Se recomienda un máximo de 2-3 infiltraciones de corticoide por neuroma y con un intervalo mínimo de 6 semanas entre ellas. Más allá de eso, el riesgo de efectos secundarios locales (atrofia de la almohadilla grasa plantar) supera el beneficio esperado.
03¿La operación deja el pie adormecido?
Al extirpar el nervio, sí queda una pequeña zona de hipoestesia (menor sensibilidad) en la zona entre los dedos afectados. La mayoría de pacientes apenas lo notan en el día a día y lo consideran perfectamente tolerable a cambio de la desaparición del dolor.
04¿Cuánto se tarda en volver a trabajar?
Para trabajos sedentarios, en 3-5 días. Para trabajos que requieren estar de pie muchas horas, entre 2 y 3 semanas. La actividad deportiva se retoma de forma progresiva a partir de las 4-6 semanas.
05¿Puede volver a aparecer después de la operación?
La recidiva tras una neurectomía bien realizada es infrecuente. En algunos casos puede aparecer un neuroma de muñón (en el extremo del nervio seccionado), que se trata con una segunda intervención de forma efectiva. Esto es lo que se conoce como pseudoneuroma.
06¿Cuántos neuromas se pueden tener a la vez?
Sí es posible tener neuromas en más de un espacio intermetatarsal simultáneamente, aunque es infrecuente. También puede haber un neuroma de Morton en un pie y un neuroma de Joplin en el mismo pie u otro tipo de neuroma en la otra extremidad. La exploración cuidadosa y la ecografía permiten identificar todos los focos antes de decidir el tratamiento.
07¿Qué diferencia hay entre el neuroma de Joplin y el de Morton?
La localización: el neuroma de Morton afecta al nervio del tercer espacio intermetatarsal (entre el 3.º y 4.º dedo), mientras que el neuroma de Joplin afecta al nervio plantar propio del primer dedo, en la cara medial del pie. Los síntomas son similares —quemazón, hormigueo, descarga eléctrica— pero en zonas distintas. El diagnóstico diferencial se hace por exploración clínica y ecografía.