Rotura, tendinopatía o tendinitis del tendón de Aquiles. El diagnóstico preciso y el tratamiento correcto —conservador o quirúrgico— son clave para volver a correr y entrenar con seguridad.
El tendón de Aquiles es el tendón más potente del cuerpo y, a la vez, uno de los más frecuentemente lesionados en deportistas. Las lesiones más habituales son:
Degeneración del tendón por sobrecarga. Dolor y rigidez matutina. Muy frecuente en corredores. Tratamiento conservador con protocolo excéntrico.
Rotura parcial o total, frecuente en deportistas de 35-50 años. Sonido de "latigazo", imposibilidad de ponerse de puntillas. Requiere valoración urgente.
Inflamación en el punto de inserción del tendón en el calcáneo. Puede acompañarse de deformidad ósea (enfermedad de Haglund).
El tratamiento depende del tipo y grado de lesión. En la mayoría de los casos comenzamos con tratamiento conservador; cuando no es suficiente o ante una rotura completa, la cirugía es la mejor opción.
«Me rompí el Aquiles corriendo y en 5 meses ya estaba entrenando. Increíble.»