El dolor en la planta del antepié y las deformidades de los dedos son dos de los problemas más frecuentes del pie. Suelen estar relacionados y tienen solución quirúrgica con técnicas mínimamente invasivas cuando el tratamiento conservador no es suficiente.
La metatarsalgia es el dolor localizado en la planta del antepié, en la zona de las cabezas de los metatarsianos (la "bola del pie"). No es un diagnóstico en sí mismo sino un síntoma que puede tener múltiples causas: sobrecarga mecánica, deformidades del pie, neuroma de Morton, inestabilidad de la articulación metatarsofalángica o artrosis.
Es más frecuente en mujeres, personas que pasan muchas horas de pie, deportistas y personas con pie cavo o dedos en garra.
El dedo en garra es una deformidad en flexión de las dos articulaciones interfalángicas del dedo. El dedo en martillo afecta principalmente a la articulación interfalángica proximal. Ambas generan rozaduras con el calzado, callosidades dolorosas y contribuyen a la metatarsalgia al alterar el apoyo del pie.
Pueden ser flexibles (corregibles manualmente) o rígidas (fijas). Esta distinción es fundamental para planificar el tratamiento quirúrgico.
Plantillas con almohadilla metatarsal, calzado con puntera ancha y suela rígida, separadores de dedos y fisioterapia. Indicado en deformidades flexibles y estadios iniciales.
En deformidades flexibles: tenotomías y capsulotomías percutáneas. En deformidades rígidas: artroplastia de resección o artrodesis interfalángica. Cirugía ambulatoria con recuperación rápida.
Cuando la metatarsalgia es causada por un metatarsiano demasiado largo o descendido, la osteotomía (corte y reposicionamiento del hueso) redistribuye las presiones y elimina el dolor.
Sí. Es habitual corregir varios dedos en el mismo acto quirúrgico, especialmente cuando la metatarsalgia afecta a varios espacios. Lo planificamos según tu caso para minimizar el tiempo de recuperación.
Para trabajos sedentarios, entre 1 y 2 semanas. Para trabajos que requieren estar de pie, entre 3 y 4 semanas. El calzado normal cómodo se recupera entre las 4 y 6 semanas según el procedimiento.
Con las técnicas percutáneas las incisiones son de apenas 2-3 mm. Quedan marcas muy pequeñas que son prácticamente imperceptibles a los pocos meses.
La recidiva existe, especialmente si hay causas subyacentes no corregidas (pie cavo, desequilibrio muscular neurológico). En la mayoría de casos correctamente indicados los resultados son duraderos.