Sensación de piedra en el zapato, quemazón o descarga eléctrica entre el tercer y cuarto dedo. El neuroma de Morton es una de las causas más frecuentes de metatarsalgia y tiene tratamiento efectivo, tanto conservador como quirúrgico.
El neuroma de Morton no es un tumor: es un engrosamiento benigno del tejido que rodea el nervio plantar digital, habitualmente entre el tercer y cuarto metatarsiano (espacio 3-4) y con menos frecuencia entre el segundo y tercero (espacio 2-3).
El nervio queda atrapado y comprimido con cada paso, lo que produce los síntomas característicos. Es más frecuente en mujeres y en personas que usan calzado con puntera estrecha o tacón alto, aunque también aparece en deportistas.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico —maniobras de compresión y signo de Mulder— y se confirma con ecografía o resonancia magnética.
Calzado con puntera ancha y suela rígida, plantillas con almohadilla retrocapital para separar las cabezas metatarsales y reducir la compresión del nervio. Primera línea de tratamiento.
Inyección de corticoide o anestésico local guiada por ecografía directamente alrededor del nervio. Muy efectiva en neuromas de tamaño moderado. Se puede repetir hasta 3 veces con un intervalo mínimo de 6 semanas.
Extirpación del segmento engrosado del nervio. Indicada cuando el tratamiento conservador fracasa. Cirugía ambulatoria con anestesia regional. Alta el mismo día; caminar con calzado normal en 2-3 semanas.
No. Es un engrosamiento benigno que no degenera en tumor maligno. El problema es el dolor y la limitación funcional que provoca. Tratado a tiempo, el pronóstico es muy bueno.
Se recomienda un máximo de 2-3 infiltraciones de corticoide por neuroma y con un intervalo mínimo de 6 semanas entre ellas. Más allá de eso, el riesgo de efectos secundarios locales (atrofia de la almohadilla grasa plantar) supera el beneficio esperado.
Al extirpar el nervio, sí queda una pequeña zona de hipoestesia (menor sensibilidad) en la zona entre los dedos afectados. La mayoría de pacientes apenas lo notan en el día a día y lo consideran perfectamente tolerable a cambio de la desaparición del dolor.
Para trabajos sedentarios, en 3-5 días. Para trabajos que requieren estar de pie muchas horas, entre 2 y 3 semanas. La actividad deportiva se retoma de forma progresiva a partir de las 4-6 semanas.
La recidiva tras una neurectomía bien realizada es infrecuente. En algunos casos puede aparecer un neuroma de muñón (en el extremo del nervio seccionado), que se trata con una segunda intervención de forma efectiva.